Contando historias podemos llegar muy lejos, tanto que incluso podemos descubrir nuevas galaxias y universos. Si lo aplicamos al mundo del marketing, contar historias (o storytelling) es la forma que tenemos para impactar a nuestros usuarios. Utilizar relatos con los que se identifiquen y en donde transmitimos los valores intrínsecos de nuestra compañía es lo que nos hace capaces de tocarles el corazón.

Lo que tratamos de conseguir con el storytelling es humanizar a las marcas, dotarlas de sensibilidad y situaciones que todos vivimos con el objetivo de hacer que nuestros clientes, o potenciales clientes, sientan las sensaciones que les queremos transmitir. De esta forma, conseguiremos crear un profundo sentido de necesidad, lo que en un futuro ayudará a que logres vender más tus productos.  Sin embargo, no es una técnica sencilla y requiere de varios ingredientes clave para que funcione bien. Súbete a bordo: te lo vamos a contar todo… ¡despegamos!

storytelling

Transmite con sencillez y conecta

Una sensación, un sentimiento, una rutina, un miedo… Para conectar con nuestra audiencia, no podemos buscar algo complicado. Apuesta por la sencillez a la hora de transmitir y crea historias sobre las cosas más cotidianas. Es la forma de enganchar y hacer que te recuerden.

De nada sirve que generes una historia impresionante si posee un argumento que prácticamente nadie haya vivido o sentido alguna vez: busca la clave en las pequeñas cosas del día a día. De esta forma, el que esté recibiendo tu mensaje lo percibirá con mucha más claridad. Porque sí, él mismo puede ser el protagonista de la historia que estás contando.

Utiliza el storytelling para apelar al corazón

Busca la emoción, haz que tu audiencia recuerde sensaciones y sentimientos. Si consigues que viva tu historia como si fuese parte de ella habrás conseguido lo que buscabas: emocionar. Recuerda que una emoción es difícil de olvidar, y tú lo que quieres es colarte en su mente y, sobre todo ¡quedarte! Si te esfuerzas por conseguirlo, ten por seguro que además va a querer compartir tu historia con su familia y amigos.

Identifica problemas

Un producto o servicio tiene una misión principal: cumplir con una necesidad. Si no hay una necesidad o problema, no hace falta una solución… ¿verdad? Si tu historia no despierta una necesidad en tu audiencia, no vas a lograr convertir. Si eres capaz de identificar un problema y aportar una solución real… ¡los tendrás en el bolsillo!

¡No te olvides de tu marca!

El objetivo del storytelling es vender tus productor o servicios, por lo que esa historia que ha conseguido emocionar tiene que estar ligada a tu empresa y a lo que con ella puedes ofrecer.

Intenta crear una conexión entre el relato y tus valores de marca, con lo que tus productos pueden ofrecer o sobre cómo puedes cambiar el día a día de tu audiencia con el trabajo que ofreces. ¡Ahí está la clave! De nada sirve que recuerden un bonito vídeo, imagen o texto si nada los relaciona con el creador. Recuerda, en todo momento se pretende despertar una necesidad por tener o sentir algo, y debemos demostrar al público objetivo que solamente con lo que nosotros podemos ofrecer va a conseguir cubrirla.

Contar historias es todo un arte (en nuestro Instagram lo podéis ver) y, a veces, transmitirlas se puede convertir en una misión casi imposible. Si quieres contar algo, pero no sabes cómo hacerlo… ¡Podemos ayudarte! Escríbenos con tus dudas, sacaremos las mejores ideas para ti de la próxima lluvia de estrellas.

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