Cada vez más, las personas nos preocupamos por preservar el Medio Ambiente. Y, conforme más aumenta nuestra conciencia como sociedad, más acciones y medidas deben tomar las empresas. Y es que, hoy en día, pudiendo elegir una opción de producto ético y responsable, ¿por qué vamos a elegir el que no lo es? El Green Marketing nace para crear un nuevo modelo de negocio. En este post, te contamos todo lo que debes saber sobre esta forma de trabajar. ¡Despegamos!

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Qué es el Green Marketing

El Green Marketing es conocido también como Marketing Verde o Marketing Ecológico. Este tipo de marketing consiste en desarrollar, comercializar y distribuir nuestros productos o servicios pensando siempre en el Medio Ambiente, la ética y la sostenibilidad.

A medida que pasa el tiempo, los consumidores se preocupan cada vez más de las repercusiones de sus actos y sus compras en el ecosistema. Por ello, cada vez es más frecuente encontrar a un perfil de consumidor exigente y que pide respeto por el Medio Ambiente.

El objetivo principal de las empresas que siguen un patrón basado en el marketing ecológico es minimizar los efectos negativos de sus productos o servicios de nuestro planeta. Mejorar su calidad y centrar todos los esfuerzos en producir y promocionar productos responsables con el Medio Ambiente. Para ello, no solamente basta con reducir el plástico que incluimos en nuestro packaging, sino que también debemos centrarnos en otros aspectos que engloban a la trazabilidad del producto:

  • Proveedores.
  • Diseño de producto.
  • Fabricación del producto: procesos y materiales.
  • Reciclaje de residuos.
  • Distribución.
  • Materiales utilizados para el packaging.

El Green Marketing no es lo mismo que la RSC

Muchas veces se puede confundir el Green Marketing con la RSC (Responsabilidad Social Corporativa). Esto es algo muy común puesto que son dos conceptos que están muy relacionados entre sí. Sin embargo, no son lo mismo.

Como bien hemos mencionado anteriormente, el Green Marketing centra los esfuerzos de una empresa u organización en que toda la trazabilidad de sus productos y servicios vayan enfocadas a la preservación del Medio Ambiente.

Por otra parte, la Responsabilidad Social Corporativa es una acción (o conjunto de ellas) que apoyan y destinan esfuerzos en mejorar ciertos aspectos sociales. Estos pueden (o no) estar enfocados al Medio Ambiente. Por ejemplo, pueden centrarse en ayudas sociales a personas desfavorecidas, apoyo al emprendimiento, colaboración con ONG, etc. Lo ideal es que, tanto la Responsabilidad Social Corporativa de la empresa como el Green Marketing vayan en una misma dirección. De esta forma, consolidaremos de una forma más férrea nuestros valores de ética, sostenibilidad y responsabilidad.

Y cuidado: ni de lejos se parece al green washing

Ahora bien, ¡CUIDADO! Así, con letras mayúsculas te lo decimos. Existe un concepto que se llama green washing y que se puede confundir con el marketing verde. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre con la RSC, estos dos conceptos no tienen nada que ver.

El green washing es una mala práctica del marketing mediante el cual se “vende” como ecológico un producto o servicio que no lo es. Es cuestión puramente de imagen. Sin embargo, esta imagen cada vez se desmonta más rápidamente afectando gravemente a la reputación de la marca.

Por ejemplo, la marca Nestlé se ha visto envuelta en este tipo de polémicas. En su página web encuentras muchas referencias a su preocupación por ser sostenibles y por el Medio Ambiente, como este dosier de 2009. No obstante, un año después, Greenpeace denunciaba a esta marca internacional por ser partícipe (y causante) de la deforestación en Indonesia. Este sería un ejemplo de green washing.

Características del Green Marketing

Entonces, ¿qué debemos hacer para que una marca apueste por el marketing ecológico al 100%? Estas son algunas de las características que debemos cumplir:

El consumidor se vuelve sostenible

Aplicar el Green Marketing resulta distinto entre empresas emergentes o de larga trayectoria, PYMES o de gran tamaño. Por ello, uno de los aspectos que debemos analizar es cómo es nuestro consumidor y cómo le afecta este tema.

Cada vez más, el consumidor se vuelve más exigente en cuanto a la procedencia, procesos, ingredientes, proveedores, materiales, etc. de los productos que consume. Por ello, en empresas emergentes, debemos tenerlo en cuenta para darle una gran importancia desde el primer momento. Así, ¡la adaptación al Green Marketing será mucho más sencilla!

No obstante, si la empresa ya tenía una larga trayectoria y queremos ‘educar’ al consumidor hacia una mayor preocupación por la sostenibilidad, debemos empezar a analizar qué debemos cambiar para convertirnos en una marca más eco. Las nuevas generaciones apuestan por una vida saludable y sostenible, algo que influye en su decisión de compra de forma considerable.

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La ecología va más allá de una simple moda

Puede que antes, cuando no teníamos tanta información, se optase por “intentar” ser más ecofriendy con acciones concretas: digitalizar los procesos, reciclar, etc. Pero poco a poco va cambiando: a principios de la década de los 90, la sociedad empezó a preocuparse cada vez más por el Medio Ambiente. Hoy en día, las personas en todo el mundo son conscientes de los problemas que supone no cuidar el planeta a largo plazo. Por ello, a lo largo de los años ha pasado de ser una moda a un estilo de vida.

La importancia del origen y la trazabilidad del producto

Si algo debemos tener claro cuando queremos empezar con el marketing verde es que debemos ser completamente transparentes con nuestros consumidores y con los clientes potenciales. Debemos mostrarles cómo son nuestros productos, cómo se fabrican, de dónde son nuestras materias primas, cuáles son los procesos de producción, etc.

De nada sirve tener, dentro de una franquicia de moda, una línea de materiales reciclados si luego el resto del proceso no cumple con el Green Marketing. Este es el caso de la empresa H&M. Hace unos años, esta empresa lanzó una línea de ropa bajo el sello “Concious” en la que se utiliza un porcentaje de materiales reciclados. Su objetivo, en 2015, era que en 2020 todas sus prendas de algodón serían de algodón orgánico y encajarían dentro de los parámetros de su línea más ecofriendly.

Primeramente, no es algo que, en 2021, se cumpla. Por otra parte, aunque se cumpliese, no debemos quedarnos en que, solamente con esta línea se convierte en una marca que apuesta por el Green Marketing. Debemos preguntarnos qué más hace. Esta marca de moda sueca tiene una modalidad de negocio en la que cada temporada saca nuevo catálogo y stock (incluso semanalmente), produce en masa y cuentan con un marketing agresivo que incita al consumidor a comprar más.

Packaging acorde a la preservación del Medio Ambiente

En línea de todo lo que hemos dicho, y con el auge de las compras online a raíz de la COVID-19, son muchas las empresas que se han lanzado al mundo del delivery (entrega a domicilio). Sin embargo, si vamos a incluir esta estrategia dentro de nuestro Green Marketing, debemos hacerlo de forma consciente.

Por ejemplo, en zonas donde sea posible, los repartidores deben utilizar la bicicleta frente a vehículos motorizados. Todo el embalaje debe provenir de productos reciclados y evitar los plásticos en la medida de lo posible.

Coherencia entre todas las estrategias de la marca

Y, por último, es importante ser coherentes. De nada sirve tener una parte de nuestro negocio de forma sostenible si en el resto no le prestamos atención. Concienciar a los empleados, encontrar proveedores sostenibles y optar por productos de kilómetro cero son las mejores opciones.

Ejemplos de Green Marketing

Entonces, ¿qué empresas son sostenibles al 100%? Si algo debemos tener claro es que es mucho más sencillo optar por este tipo de empresas cuando la creas de cero y eres un negocio local. Sin embargo, las grandes empresas como Inditex, Mercadona, etc. cuentan con los recursos económicos necesarios para poder cambiar el rumbo de la empresa. Por ello, no debéis pensar que el Green Marketing solo está al alcance de unos cuantos. Cualquier empresa puede empezar, aunque sea a un ritmo lento.

El caso de Toyota

La marca japonesa de coches es un ejemplo de adaptación al Green Marketing. En estos últimos años ha lanzado una nueva línea de coches Eco que pretenden reducir considerablemente las emisiones de CO2. Toyota puede ser un ejemplo de empresa que se adapta al marketing ecológico. Pero (todo en esta vida tiene un ‘pero’), será el rumbo que decida tomar la marca el que decidirá si se trata de una adaptación a Green Marketing o green washing. Si, por ejemplo, en unos años, dejan de fabricar todos los coches que no cumplan con las características Eco, será un gran paso hacia el marketing ecológico.

Marcas de cosmética: Green Marketing por excelencia

Actualmente, son muchas las empresas que están surgiendo por la gran demanda de productos sostenibles de belleza y cosmética. Pese a que una de las pioneras es Lush, la famosa marca de jabones artesanales y sostenibles, cada vez son más las que optan por el marketing verde. Estos son algunos ejemplos:

Bajo la premisa de productos veganos, no testados con animales, de producción y materia prima sostenible, son muchas las marcas relacionadas con la cosmética que optan por el Green Marketing.

Moda y decoración: todo un reto para el marketing ecológico

Estos dos sectores son los que más obstáculos pueden ver para optar por una marca más responsable y sostenible. Y es que sus objetivos suelen ser siempre los mismos: producción en masa para abaratar costes y optar por precios bajos. En esa forma de trabajar, es complicado encontrar un hueco para el Green Marketing. ¡Pero no es imposible!

Muebles Lufe es una tienda online de muebles que cumple con todos los requisitos para considerarse dentro del marketing verde:

  • Fabrican sus productos (Km 0).
  • Sin intermediarios, por lo que se abaratan los costes.
  • Muebles ecológicos y con el certificado PEFC.

Por otra parte, existen marcas de ropa que buscan la creación de productos que respeten el Medio Ambiente. Por ejemplo, Bask y 1life. Estas empresas utilizan materiales orgánicos, cuentan con las certificaciones pertinentes y utilizan textiles reciclados.

El sector de la alimentación también opta por la sostenibilidad

Algunas empresas del sector de la hostelería y de la alimentación se han visto obligadas a hacer repartos a domicilio. Y, con ellas, han empezado a preocuparse por la cantidad de residuos que se generan y evitando el uso de plásticos.

Empresas como Heura (Alimento sustitutivo de la carne) o la aplicación TooGoodToGo son algunas de las marcas que han decidido ir más allá y apostar al 100% por un consumo de alimentos responsable y evitando la contaminación y desperdicio de residuos.

Con estos ejemplos, desde Berman Comunicación, os queremos demostrar que no importa el tamaño de la empresa o la cantidad de recursos. Los clientes cada vez adoptan la sostenibilidad como forma de vida y de compra. ¿Quieres optar por un enfoque basado en el Green Marketing? ¡Escríbenos!

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