El público objetivo, o el target, es uno de los aspectos fundamentales en cualquier plan o estrategia de marketing. Tener claro a quién nos dirigimos es uno de los primeros pasos para definir cualquier acción o plan de marketing. Si no sabemos a quién va dedicada… ¿Cómo vamos a poder plantearla, ejecutarla y analizarla?

público objetivo

¿Qué es el público objetivo?

Como hemos dicho anteriormente, el público objetivo se conoce también como target. En una empresa, es aquel grupo de personas que cumplen con las características (sociales, económicas y demográficas) ideales para que consuman, necesitan o puedan necesitar nuestro servicio, producto o marca.

Para definirlo, podemos indagar en distintas características como, por ejemplo, la edad, el nivel socioeconómico, el sexo (si es necesario), su lugar de residencia, su trabajo, etc. Con estos datos, se puede crear una segmentación sobre cómo son las personas a las que nos dirigimos.

Diferencias con el buyer persona

No obstante, es importante conocer las diferencias entre público objetivo y buyer persona. Y es que, aunque pueda parecer lo mismo, no lo es. Estos dos conceptos se complementan entre sí y nos permiten conocer mejor al sector al que nos dirigimos.

Si el target se centra en segmentar a un grupo de personas concreto, el buyer persona es una forma de ampliar esta información. Una de las formas más adecuadas de crear a este perfil es poniendo un rostro concreto al cliente tipo. Así podremos llegar a desentrañar sus emociones y sus miedos, sus necesidades e intereses.

Por ejemplo, si nos centramos en una empresa dedicada a vender la copa menstrual a nivel nacional, podría ser:

  • Público objetivo: Personas con aparato reproductor femenino, de entre 20 y 40 años, residentes en España (solamente península) con un poder adquisitivo medio, con cualquier tipo de formación, preocupada por el Medio Ambiente y el ahorro.
  • Buyer Persona: Nuestro buyer persona es Marta, una chica de 23 años, estudiante de Derecho, que se preocupa por el Medio Ambiente e intenta tener una vida mucho más sostenible. Sus objetivos en la vida son convertirse en abogada fiscal y viene de una familia de un nivel económico normal, ni muy bajo ni muy alto. Uno de sus problemas es que, cada vez que tiene la menstruación, no quiere gastar tanto dinero en productos de higiene y quiere tener una mayor libertad, al mismo tiempo que ahorra y contribuye a la preservación del Medio Ambiente.

Después de tener claro nuestro público objetivo, un buen ejercicio es definir al buyer persona. De esta forma, conoceremos todavía más al sector al que nos dirigimos. Recuerda que no solamente nos podemos dirigir a grupos de personas, también a empresas y personas únicas

B2B, B2C y B2P

Existen tres formas principales para definir en un gran bloque cómo vamos a segmentar nuestro público objetivo:

  • B2C (Business to Consumer): Consiste en dirigir todas nuestras estrategias a un mercado compuesto por personas, por un grupo de consumidores finales. Por ejemplo, la empresa que vende copas menstruales.
  • B2B (Business to Business): En este caso, nuestro público objetivo es un tipo de empresa. Por ejemplo, empresas de materiales que quieren vender su silicona y sus moldes a empresas dedicadas a la venta de la copa menstrual.
  • B2P (Business to Person): Este tipo de marketing se dirige a personas únicas, con pensamientos propios e inquietudes y necesidades singulares. No entiende el público objetivo como un grupo de consumidores o negocios por igual. Por ejemplo, si la empresa, antes de vender una copa menstrual, realiza un test y una evaluación de cada cliente y le ofrece un producto personalizado, solamente para ese cliente.

Ventajas de definir a nuestro target

Como bien hemos mencionado, definir a nuestro público objetivo es fundamental antes de plantear cualquier acción, estrategia o plan de marketing. Estos son todas las ventajas que nos aporta:

  • Evita ir a ciegas: Conocer al detalle a nuestro público nos evita cometer errores y definir la estrategia de forma más precisa.
  • Podemos marcar unos objetivos claros: Si conocemos cuáles son las necesidades y ventajas que va a suplir el cliente con nuestra marca, podemos crear objetivos y planes que se adapten a cumplir las expectativas del target.
  • Mayor seguridad de venta: Al conocerlo, podemos adaptar, modificar o crear productos y servicios que se ajusten a las necesidades del consumidor. De esta forma, la venta será más segura.
  • Aumento de beneficios: Conforme más conozcamos al cliente potencial, mayores van a ser las probabilidades de venta y, por tanto, el aumento de beneficios.
  • Ser más competitivos: Conocer a nuestro público objetivo puede ser una gran ventaja competitiva.
  • Fidelizar: Podemos conocer todas las inquietudes de nuestros clientes y clientes potenciales y, de esta manera, crear estrategias para conseguir que vuelvan a consumir nuestro producto y servicio.

Tener un target bien definido asentará las bases de todo nuestro plan de marketing y, además, de nuestro plan de negocio. Por ello, es fundamental saber cómo hacerlo.

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Pautas para construir al público objetivo de una empresa

Para construir el público al que nos dirigimos, es fundamental que sigamos una serie de pautas. Os las detallamos a continuación:

Tener claro nuestro producto o servicio

Si no tenemos claro qué queremos vender, no podemos saber a quién. Por ejemplo, no es lo mismo tener una agencia de viajes para luna de miel, parejas, gente de clase media-alta, que tener una agencia de viajes que prepara viajes a estudiantes de fin de carrera.

Segmentación primaria

Son preguntas muy genéricas para hacer una primera toma de contacto con nuestro cliente ideal: ¿Qué edad tienen? ¿Empresas o personas? ¿Nivel adquisitivo? ¿Dónde viven?

¿Qué inquietudes tiene?

Es importante que conozcamos todas las inquietudes, dudas, necesidades, aficiones, gustos, modas que sigue, cómo se relaciona, qué tecnologías usa, etc. De esta forma, podemos profundizar en la segmentación primaria y conocer más detenidamente a nuestro posible futuro comprador.

¿Cuántos tipos de público objetivo tengo?

No es lo mismo tener un solo target que varios. Por ejemplo, en caso de tener una tienda de ropa local, es probable que tu público sea: residentes de la ciudad que adquieran esa ropa. Sin embargo, si tenemos una inmobiliaria, es probable tener dos tipos de públicos objetivos: los propietarios de los inmuebles y los posibles inquilinos.

¿Dónde está mi target?

Es importante saber dónde los podemos encontrar. Por ejemplo, en el ámbito social media, si nos dirigimos a empresas debemos centrar nuestros esfuerzos en LinkedIn. Mientras que, si tenemos una tienda local de moda joven, podemos sacar mucho jugo de Instagram.

¿Qué puedo hacer para llegar hasta ellos?

Saber cómo llegar hasta ellos es fundamental para poder crear estrategias. Es probable que, si nuestro público es mayor de 65 años, no debamos centrar nuestros esfuerzos en redes sociales, sino en medios tradicionales y prensa.

¿Qué horarios tiene mi público objetivo?

Imagina que debes hacer acciones de marketing digital para estudiantes universitarios. Probablemente (aunque ahora con pandemia todo cambia), no tendremos los mismos resultados si la acción la lanzamos un viernes noche que un martes a media mañana.

Ahora que ya lo tienes todo claro sobre qué es el público objetivo, por qué debes definirlo y cómo debes hacerlo, solamente queda empezar. Recuerda que, cuanto más lo conozcas, más conectarás con él, más aumentarán las ventas y, por ende, los beneficios. Ayudarte de profesionales del sector va a facilitar la definición del target… ¿Nos vamos hacia la Luna juntos? ¡Escríbenos!

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